
En un partido donde el rival era mucho menos, Godoy Cruz fue víctima de sus propias decisiones y solo por eso se lleva un punto del Chaco.
El equipo hizo un buen primer tiempo, pero dilapidó todo en el complemento, donde faltaron ideas, los cambios (una vez más) no dieron resultado y como si fuera poco, el error en el despeje de Roberto Ramírez en el gol recibido y el penal errado por Matías Ramírez, fueron los dos grandes atenuantes para que el triunfo no quedara en manos mendocinas.
Habrá que ajustar las piezas y la mentalidad de cara a los segundos tiempos, donde el plantel siempre flaquea y da ventajas inusitadas.
Si hay algo de positivo en lo que sucedió esta noche, son los destellos de buen fútbol que Toedtli deberá trabajar para extender esos momentos. Además el equipo continúa invicto de cara a su retorno a la provincia, donde se vienen Maipú.
