Algo habrán hecho

Algo habrán hecho: Mauro Poy

Algo habrán hecho: Mauro Poy
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Mauro Poy se metió en el corazón del hincha gracias a su sacrificio y los logros futbolísticos en la institución. Fue el “jugador del pueblo” de una generación que será guardada en la gloria y siempre está pendiente un posible retorno con la camiseta que desde Grecia aún sigue sintiendo.

Desde Grecia y siempre brindado a dar una entrevista para La Página Bodeguera, el “7” que quedará en el recuerdo de todos dialogó con Bodegue.net en exclusiva y contó las sensaciones vividas y el sentimiento que aún siente por la institución.

Antes de llegar al Tomba estuviste en Racing Cba. Llegabas de Central. ¿Cómo fue esa experiencia?
Cuando llegue a Racing de Córdoba al principio no fue fácil porque yo venía de jugar toda la vida en Central y era mi primera experiencia fuera de Rosario. Pero después de unos días de adaptación logré afianzarme en el equipo y tuve un buen rendimiento. Me acuerdo que teníamos muy buenos jugadores y también un grupo humano muy bueno. Yo conocía muy bien al DT (Daniel Teglia) que fue quien me hizo debutar en la primera de Central. El equipo anduvo muy bien el primer torneo pero se hizo difícil en el segundo torneo porque tuvimos una racha de muchos partidos sin ganar y terminamos jugando la promoción para luego descender.

¿Cómo llegaste al Tomba?
Mi llegada al Tomba fue rápida. Yo ya tenía todo casi acordado con otro equipo y estaba por viajar para firmar (Tenía todo acordado para jugar con San Martín de San Juan). Pero se comunicaron conmigo desde Godoy Cruz y enseguida nos pusimos de acuerdo y creo que al otro día ya estaba viajando para Mendoza. Alejandro Chapini fue el que hizo la gestión para que yo firmara el Tomba y por supuesto ya había tenido contacto con el chocho Llop. Ya una vez en Mendoza firme rápidamente y comencé a entrenar con el equipo. Todos me recibieron muy bien desde el primer momento desde los dirigentes hasta los jugadores y cuerpo técnico.

La aventura fue vertiginosa y terminó con un título en el primer semestre. ¿Cómo viviste ese ansiado título con el significado que tenía para el club y también en lo personal?
La verdad que se fue dando todo muy rápido. Si bien el equipo no empezó de la mejor manera siempre confiamos en nosotros y sabíamos que los resultados iban a llegar y así fue. Encontramos el funcionamiento y terminamos ese torneo siendo campeones. Creo que el factor más importante fue la fortaleza que teníamos como grupo y el buen ambiente que teníamos adentro del vestuario y sumando obviamente el buen equipo con buenos jugadores que teníamos. Ser campeones en Rafaela fue un hecho histórico, algo que quedara siempre en el recuerdo de todos los que fuimos parte de eso y de toda la gente del Tomba. Sin dudas el día más feliz de mi carrera ese día en Rafaela.

Antes del ascenso te surgió el incidente de la operación de último momento. ¿Qué sentiste y que pensaste en ese momento?
Si la verdad que fue increíble porque nos veníamos preparando para las finales por el ascenso desde hacía meses y justo unos días antes me agarra apendicitis. No lo podía creer. Cuando me dieron la noticia en el hospital no podía parar de llorar. Ahí nomas me operaron y me fueron a visitar algunos compañeros y yo recién salía de la anestesia pero me acuerdo que no paraba de llorar. Era el momento que esperábamos todos y perdérmelo por eso era terrible. Por suerte pude jugar algunos minutos de la segunda final y disfrutar del ascenso dentro de la cancha. Siempre agradezco a Matías Roby porque sin él no hubiese sido posible. El me metió la idea en la cabeza y si bien fue una locura termino con final feliz. Eso sí menos mal que ascendimos porque si hubiese habido una segunda final no hubiese podido jugar. Después del partido con Chicago estuve más o menos 3 días con dolores por todo el cuerpo.

Luego llegó el ansiado día y todo salió redondo. ¿Cómo viviste ese día?
El día del ascenso fue increíble. En el momento que voy a entrar en el segundo tiempo y toda la gente empieza a ovacionarme fue emocionante. No me lo olvido nunca más. Ahí me di cuenta que esa final no se nos escapaba y así fue. Realmente lo merecíamos por todo lo que habíamos hecho durante todo el año y sabíamos que se nos iba a dar.

¿Con que jugador te entendiste y te llevaste mejor dentro de la cancha?
En ese equipo nos entendíamos bien todos. Con Enzo Pérez nos entendíamos muy bien y también con Diego Villar. Pero creo que con el Tanque Giménez nos entendíamos de memoria. Él lo dijo hace poco en La Página Bodeguera y es verdad, nos completábamos a la perfección. Los dos sabíamos lo que iba a hacer el otro y donde nos movíamos. Con el Abaurre me entendía muy bien y me hubiese gustado jugar muchos más partidos con él. Nunca me olvido de él, fue el primero en acercarse a mí en el vestuario y ayudarme en la adaptación al club.

¿Cómo tomaste la experiencia en Primera división?
La experiencia en primera fue muy buena. Si bien el primer torneo no sumamos muchos puntos creo que jugamos buenos partidos y merecimos sumar más. En el Clausura sumamos muchos más puntos pero no zafamos de jugar la promoción. Creo que ese año fue muy bueno a pesar de descenso por el crecimiento que tuvimos los jugadores de aquel equipo. Es por eso que siempre voy a estar agradecido a Godoy Cruz.

¿Que significó el descenso?
El descenso fue duro. Realmente el día más triste en mi carrera. No lo esperábamos y no lo merecíamos pero el futbol muchas veces es así. No estuvimos bien en los partidos de promoción y terminamos bajando. A todos nos dolió pero me quedo con todo lo bueno de esos dos años en lo que creo que Godoy Cruz logro dar el salto y comenzar el camino de lo que es hoy, ya un equipo afianzado en primera división.

Luego te fuiste a Grecia hasta el día de hoy. ¿Cómo es tu vida en ese país y los cambios que tuviste en un principio?
Mi idea era seguir en Godoy Cruz pero después del descenso no hubo contacto con los dirigentes así que volví a Rosario y espere unos días a ver qué pasaba. Después me llego la posibilidad de ir a Grecia y si bien no fue fácil la decisión, después de muchas idas y vueltas termine viajando. La adaptación fue muy buena y tuve la suerte de arrancar bien el campeonato. Me ayudó mucho que en el equipo había otros jugadores argentinos y fue todo más fácil en cuanto a la adaptación. Ya hace 8 años y medio que estoy acá y jugué en 4 equipos diferentes pero siempre me quedaron las ganas de volver al futbol argentino.

En cada mercado de pases el hincha te propone como refuerzo. ¿Alguna vez alguien te llamo para proponerte volver?
Es verdad que algunas veces ha salido mi nombre como posible vuelta pero nunca se dio. Siempre lo dije que a mí me encantaría volver y devolver adentro de la cancha el cariño que me demuestra la gente. Es como que algo quedo pendiente y me hubiese gustado jugar mucho tiempo más en Godoy Cruz. Una vez yo me contacte con el que en ese momento era presidente (Mario Contreras) para comentarle mis ganas de volver al club y si bien manifestó interés, después nunca más se contactó conmigo. Mis ganas están y van a estar siempre. La cuestión no pasa por lo económico. Me gustaría volver a disfrutar jugando con la camiseta del Tomba.

 Siempre estuviste dispuesto ¿Seguís ilusionado por volver o ya estas resignado?
Siempre estuve ilusionado de poder volver y siempre voy a seguir con esa ilusión. Pero no depende de mí así que más que eso no puedo decir. Igualmente siempre estoy alentando para que al Tomba le vaya bien.

Fue poco el tiempo que tuviste en el club pero te metiste en el corazón de todos los hinchas. ¿Cómo recibís ese cariño?
Si es verdad porque solamente fueron dos años los que jugué en el Tomba y la gente me tiene mucho cariño y yo también tengo mucho cariño por el club. Es algo muy gratificante recibir tanto cariño. Eso significa que hice las cosas bien y que siempre deje todo por Godoy Cruz. Creo que aquel equipo que ascendió en 2006 quedo en la memoria del hincha y eso siempre nos los hace notar.

¿Que significa y qué lugar ocupa Godoy Cruz en tu vida?
Godoy cruz significa mucho en mi vida. Es el club que más me marco en mi carrera. El club donde mejor me sentí y el club donde pude disfrutar de ser campeón. Eso es impagable. Tengo un cariño muy grande por el Tomba y por toda su gente. Siempre voy a estar agradecido de haber sido parte de la historia del Tomba y de haber usado esa camiseta.

Una anécdota
Hay muchas. Se me viene a la cabeza cuando íbamos a entrenar todos en un colectivo chiquito y casi no había lugar para todos. Íbamos cantando y siempre contentos. Siempre la ligaba el Angelito Azcurra que era el utilero.

Un mensaje para los hinchas
Que puedo decirles. Que sigan alentando al Tomba como siempre lo hicieron. Que sigan luchando por volver al Feliciano Gambarte. Y gracias por el cariño de siempre. Que sepan que es mutuo y que nunca me olvido de Godoy Cruz.

El rosarino sin dudas ocupa un lugar en muchos hinchas Bodegueros de la nueva generación, esa que se llenó de magia y emoción con un campeonato oficial adquirido y donde comenzó esa pertenencia en la elite del fútbol argentino.

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