Historia

De Mendoza para todo el Continente

La década previa al Centenario

Llegó el momento de finalizar el repaso de la historia de Godoy Cruz en una década épica. Desde el 2010 a la actualidad, el Tomba ha vivido una montaña rusa de emociones. De tocar el cielo a sentir el calor de las profundidades en tan solo 1 año de diferencia. 10 años en los que el fútbol mendocino tocó su máximo histórico gracias a la blanquiazul.

2010: El “Turco” Asad y el primer pasaporte

El 2009 terminó en desastre, Godoy Cruz fue de los peores del torneo y el fantasma del descenso retornaba a la cabeza de los mendocinos. Se necesitaba de una mano firme que le diera identidad al equipo y el seleccionado fue Omar Asad.

El Clausura 2010 fue increíble, el conjunto mendocino llegó a conseguir 11 victorias (en 19 partidos) regalando un fútbol admirable. No solo el descenso dejó de ser un problema, también (al finalizar el torneo en la quinta posición) Godoy Cruz se metió a la fiesta continental de clubes más importante de América, la Copa Libertadores.

2011: Godoy Cruz de América

Debido a algunas complicaciones, Asad dejó el cargo y asumió Jorge Da Silva quien tomó las riendas de otro año fantástico.

El Bodeguero hizo su presentación el Libertadores, consiguió algunos buenos resultados en un grupo sumamente difícil (lamentablemente no alcanzó para pasar de ronda.

En el ámbito local, el “Polilla” daría con la fórmula. 34 unidades llevaron a Godoy Cruz al tercer puesto, el Expreso luchó por el torneo hasta las últimas fechas, pero algunos arbitrajes dudosos impidieron que el sueño finalice con broche de oro (algo que se repetirá en el correr de la década).

Gracias a la excelente labor de Da Silva, se consiguió una nueva clasificación, pero esta vez, a la Copa Sudamericana. De a poco el club mendocino se hacía un nombre, las instituciones importantes del país miraban el proyecto con admiración y deseaban llevarse lo mejor a sus filas.

Lo cierto es que es complicado mantener un ritmo tan elevado con un plantel corto, este desgaste fue notorio en el Clausura 2011 al finalizar en la mitad de la tabla. A pesar de este “bajón”, se consiguió un nuevo pasaje para la Copa Libertadores.

2012: Todo lo que sube…

El sueño comenzó a pesar, la falta de aire fresco se notó e implicó pasar de pelear campeonatos a mirar nuevamente los promedios. Luego de la salida de Da Silva, Nery Pumpido se hizo cargo de un equipo golpeado al que nunca supo cómo lavarle la cara.

Solo se obtuvieron 14 puntos de 57, las alarmas reventaban el oeste argentino. La doble competencia, sumada al plantel corto, sentenció a Godoy Cruz en ambos campeonatos.

El ex arquero de la selección no supo mejorar la situación, por lo que la directiva decidió darle el cargo nuevamente a Asad. Lamentablemente, esta secuela duró poco ya que el “Turco” se fue de la institución luego de 7 partidos sin conocer la victoria. Martín Palermo sería su reemplazante.

2013: La lucha contra los promedios

El “Titán” supo renovar al equipo, los refuerzos y los ánimos del 9 histórico de Boca mejoraron la mala situación. Los dos torneos que Palermo dirigió finalizaron con un balance positivo, el objetivo era armar un colchón de puntos para alejarse de la zona roja.

El Torneo Final cerró de forma positiva. El debut del Dt dejó a Godoy Cruz sexto en el campeonato. A pesar de la buena campaña, se necesitaba más para escaparle al descenso.

Para el Torneo Inicial las cosas empeoraron, una larga racha sin ganar de visitante (sumado a la irregularidad en el Malvinas Argentinas) provocaron un campeonato flojo que complicaría el futuro en Primera División generando así el fin de la era Palermo.

2014: Resurrección con Sudamericana incluida

El reemplazo del “Titán” sería Jorge Almirón. El nuevo entrenador le inculcó a Godoy Cruz un estilo muy dominante, supo mostrarse superior en un gran número de partidos de la mano de un plantel formado por jugadores poco conocidos.

Almirón le dio el lavado de cara que el Tomba necesitaba. En una última fecha épica, Gonzalo Díaz gritó al cielo mendocino que el equipo seguiría en Primera División.

Esta excelente actuación desembocó en un cuarto puesto compartiendo unidades con Boca y Estudiantes. Además de conseguir la permanencia, el torneo cerró con broche de oro al obtener un lugar para la Copa Sudamericana.

A pesar de lo poco que logró Almirón, el entrenador no seguiría en el cargo debido a que se marcharon la mayoría de las figuras que hicieron posible la salvación. En su lugar firmaría Carlos Mayor, quien tuvo un paso muy malo llevándolo a renunciar.

Para variar, el que tomó las riendas de forma sería Daniel Walter Oldrá.

2015: Año sabático

En este año llegó el controversial torneo de 30 equipos. Un solo campeonato se jugaría en ese año.

El “Gato” Oldrá continuó en el banco durante gran parte del 2015. Los malos resultados lo llevaron a presentar su renuncia. Inmediatamente, Gabriel Heinze se puso el buzo de Dt obteniendo malos resultados que lo llevaron a alejarse del cargo en su primera experiencia como entrenador.

El Tomba cerró la campaña ocupando el puesto 22 en una temporada totalmente gris.

2016: Nuevo torneo, nuevas ilusiones

El nuevo formato se AFA se basó en dos zonas que darían a dos finalistas para definir al campeón. Sebastián Méndez fue el encargado de darle identidad a Godoy Cruz.

El conjunto del “Gallego” consiguió un juego sólido que provocó soñar con los laureles, el Tomba romantizó con el primer puesto en varias fechas pero se caería en el final perdiendo el clásico en San Juan. Con los ánimos por el piso se jugo el tercer y cuarto puesto frente a Estudiantes de la Plata, encuentro que también finalizó en derrota.

El resultado con San Martín, a pesar de ser un golpe muy duro, no pudo opacar la excelente labor que significó una nueva oportunidad de disputar la Copa Libertadores. En la segunda mitad del año, y con la llegada de la Superliga, Méndez dio un paso al costado luego de una seguidilla de malos resultados (nuevamente el plantel volvió a sufrir el mercado de pases).

2017: Bien en Libertadores, mal puertas adentro

Lucas Bernardi se hizo cargo del mando. Durante el mandato del rosarino el juego no fue el mas vistoso y el Expreso finalizó en mitad de tabla.

A pesar de esto, el ex Newell´s entro en la historia al conseguir superar la fase de grupos del certamen continental. En las fases finales, Godoy Cruz caería en Brasil ante el campeón de esa edición otorgando un papel bastante bueno.

Los números favorecían a Bernardi (tuvo una efectividad del 60%). Lo que condenó al entrenador fue su relación con el presidente y con el máximo referente del plantel (el “Morro” García). Debido a estos problemas perdió el cargo.

Para la Superliga 2017/2018 Mauricio Larriera se hizo cargo del plantel. El Dt uruguayo supo hacer fuerte al equipo de local (ganó todos los partidos en esta condición) pero fracasó rotundamente fuera de casa (solo obtuvo las 3 unidades en una oportunidad). El juego no era el mejor y los resultados eran irregulares, esto llevó a Larriera a presentar su renuncia.

2018: Dabove y uno de los mejores rendimientos del mundo

Pasada la época de Larriera, Diego Dabove (quien se encargaba de la Reserva) tomó el mando y este fue el inicio de la locura.

El nuevo entrenador le dio a Godoy Cruz el mejor juego de la década, sumado a una contundencia feroz (con un Santiago García intratable) y una solidez envidiable.

La efectividad del 81.25% significó quedar entre los mejores equipos del mundo (siendo superado solo por el Bayern Munich y la Juventus). A pesar de comenzar la segunda mitad del torneo en mitad de tabla, la titánica campaña de Dabove llevó a pelear el campeonato hasta el final quedando a tan solo 2 puntos de Boca (consiguiendo así el subcampeonato). A pesar de no poder levantar el trofeo, la Copa Libertadores nuevamente se cruzaría con el conjunto mendocino.

Tal vez, si se obtenía ese campeonato, la historia habría sido diferente. Hablaríamos de un club en constante crecimiento y el presente sería uno totalmente distinto. Lo cierto es que esto no fue así.

Para la Superliga 2018/2019 se volvió a sufrir lo de siempre, luego de una campaña sobresaliente el plantel se desarma y toca iniciar otro proceso de rearmado. A pesar de las bajas, Dabove supo manejar al equipo y lo colocó entre los primeros 10 puestos. Luego de acordar su llegada a Argentinos Juniors, el entrenador se despidió con un 68% de efectividad.

2019: Bernardi otra vez al mando

Luego del histórico 2018 comenzaría el declive de Godoy Cruz (que persiste hasta hoy en día).

El plantel se terminó de desarmar, muchos juveniles tuvieron que hacerse cargo y los resultados no fueron buenos. El mal desempeño en el torneo local se opacó por conseguir disputar los octavos de la Copa Libertadores por segunda vez en la historia (la eliminación llegaría en esta ronda a manos de Palmeiras).

El pésimo labor futbolístico, más un plantel corto y mal armado, provocaron el fin del segundo ciclo de Lucas Bernardi. Javier Patalano y Daniel Oldrá dieron la cara y fracasaron. Godoy Cruz cerró un pésimo torneo en el último lugar.

Al desfile de entrenadores se le sumó Mario Sciacqua, quien llegó para salvar al Tomba del descenso.

2020: Salvación gracias a la pandemia

En un año atípico para el fútbol debido al coronavirus, Godoy Cruz pudo permanecer en la categoría debido a la suspensión de los descensos. Sciacqua, luego de malos resultados y de algunos conflictos, perdió el cargo de entrenador y el fútbol se suspendió hasta finales del año.

Cuando la actividad retornó, Diego Martínez se transformó en el nuevo entrenador (por muy poco tiempo). Luego de perder el apoyo de la dirigencia y de los hinchas, agregado al pésimo rendimiento del equipo, Daniel Oldrá (como tantas otras veces) se hizo cargo hasta la llegada de un nuevo adiestrador, aunque ya conocido por los pasillos de la Bodega, Sebastián “Gallego” Méndez.

 

 

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