
Este domingo, Godoy Cruz visitaba a Central Norte de Salta por la cuarta fecha de la Primera Nacional 2026.
En un encuentro esperado, por lo que significó la postergación del mismo, el equipo de Pablo De Muner buscaba vencer a su rival y así cortar con una racha de cinco partidos sin ganar en condición de visitante.
En esta ocasión, el entrenador bodeguero sabiendo lo que se jugaba y entendiendo que de no ganar se podía alejar de la zona de clasificación, puso en cancha a: Ramírez; Mendoza, Burgos, Arce, Morán; Romero Andrada, Orosco, Pozo; Pino y Ulariaga.
PRIMER TIEMPO
El primer escenario del cotejo lo tuvo a Central Norte como protagonista, manejando el balón e incluso verticalizando el balón para sus delanteros.
De a poco, Godoy Cruz lo equilibró. A partir de la aparición de Tomás Pozo, la visita se sentía más cómoda y con mayor presencia en la mitad de la cancha.
Costaba ver a los delanteros con situaciones claras de gol y de cara al arco, sin embargo se desaprovecharían dos situaciones claras que fueron negadas por el travesaño.
A los 30′ de este primer acto, Roberto Ramírez cometió un error amateur y garrafal que le permitió a Central Norte un gol insólito.
Como ya se ha mencionado (y con esto se reafirma), Roberto Ramírez no tuvo, ni tiene ningún tipo de pergamino para ser parte del plantel de Godoy Cruz, ya ni siquiera hablo de que De Muner debe explicar por qué es titular, y más grave aún, capitán de tan prestigiosa institución como Godoy Cruz.
SEGUNDO TIEMPO
El complemento fue un guión de lo que venimos viendo y de lo que se esperaba del Tomba en un escenario adverso y en un estadio ajeno.
Con los minutos el local sostuvo el resultado y no pasó mayores inconvenientes para llevarse un triunfo que obtuvo con demasiadas ventajas encontradas.
CONCLUSIÓN
El conformismo es el sustantivo que lamentablemente se hizo canon en un plantel desalmado al que le cuesta mucho transmitir y representar al hincha.
Pasa el tiempo, el hincha está y desde adentro nunca hay una solución.
Cada fin de semana existe una falta de respeto al escudo que se manifiesta en improvisaciones y falta de juego, en no reaccionar nunca y en perder partidos insólitos.
Terminó la primera rueda y Godoy Cruz está fuera de zona de clasificación, cuando José Mansur nos quería vender que teníamos de sobra para ascender.
La paciencia llegó al límite, se acerca un mercado de pases que será fundamental y una oportunidad inmejorable para reforzar con jerarquía y volver a primera.
Desde lo personal, siento que la dirigencia no hará mayores esfuerzos para mejorar al plantel, lamentablemente lo que para algunos de nosotros es la vida misma, para otros no deja de ser un negocio y una pantalla para figurar.
Aún en este contexto, es importante que el simpatizante bodeguero se haga escuchar, porque esta institución está por sobre cualquier nombre, llámese como llame. Godoy Cruz es más importante que cualquier negocio y no puede seguir regalando el prestigio que tanto costó conseguir.
